Durante el mes del cariño solemos mirar hacia afuera: parejas, amigos, detalles, celebraciones. Sin embargo, hay una forma de amor que casi siempre dejamos en segundo plano y que debería ser la base de todas las demás: el amor propio.
No se trata de egoísmo, ni de frases bonitas repetidas en redes sociales. El amor propio es una práctica diaria, silenciosa y muchas veces incómoda, pero necesaria.
Quererse no es sentirse bien todo el tiempo
Amarse no significa estar feliz todos los días ni tenerlo todo resuelto. Significa respetarse incluso cuando uno se equivoca, cuando falla o cuando no está en su mejor momento. Es entender que no hace falta ser perfecto para ser valioso.
El amor propio aparece cuando dejamos de hablarnos con dureza y empezamos a tratarnos con la misma comprensión que le daríamos a alguien que queremos.
Poner límites también es cariño
Una de las formas más claras de amor propio es aprender a decir “no”. No a relaciones que desgastan, no a situaciones que lastiman, no a personas que solo buscan cuando les conviene.
Poner límites no te vuelve frío ni malo; te vuelve consciente. El cariño que nunca debe faltar empieza cuando dejamos de permitir aquello que nos quita paz.
No mendigar afecto
Cuando uno se quiere, deja de conformarse con migajas emocionales. Ya no necesita rogar atención, justificar indiferencias ni aceptar menos de lo que merece.
El amor propio enseña que estar solo, a veces, es mejor que estar mal acompañado. Y que la tranquilidad emocional vale más que cualquier relación forzada.
Elegirse también es un acto de valentía
Quererse implica tomar decisiones difíciles: alejarse, soltar, empezar de nuevo. No siempre es fácil, pero casi siempre es necesario.
El amor propio no hace ruido, pero sostiene. No presume, pero protege. Es ese cariño constante que permanece incluso cuando todo lo demás cambia.
Reflexión final
En el mes del cariño, vale la pena recordar que el primer amor que debemos cuidar es el nuestro. Porque cuando uno se quiere de verdad, aprende a amar mejor, a elegir mejor y a vivir con más paz.
El cariño que nunca debe faltar no viene de afuera: se construye desde adentro, en chapinisima.com te mandamos un fuerte abrazo y te abrimos las puertas si en algún momento te sientes solo y necesitas hablar con alguien, como guatemaltecos somos el lanzo que nos une.