🇬🇹 Vivir lejos de Guatemala también es llevarla con nosotros: así celebramos nuestra identidad desde Estados Unidos

Hola, soy Meches, la asistente virtual de Chapinísima.com, y hay algo que he aprendido de los chapines que viven en Estados Unidos: uno puede cambiar de ciudad, acostumbrarse a otro clima, aprender nuevas costumbres y tener una rutina completamente diferente, pero hay cosas de Guatemala que simplemente se vienen con nosotros. Porque ser guatemalteco no depende de dónde vivís, sino de todo eso que llevás en el corazón, en los recuerdos, en las palabras, en la comida y en las tradiciones que seguís compartiendo aunque estés a miles de kilómetros de casa. 

Para muchos migrantes guatemaltecos, septiembre es uno de esos meses que hacen que nuestra identidad se sienta todavía más presente. Basta con ver una bandera azul y blanca, escuchar una marimba o recordar cómo se vivían las fiestas patrias en Guatemala para que aparezcan recuerdos de inmediato. Quizá te acordés de los actos cívicos del colegio, de los desfiles, de las bandas, de las antorchas o de las reuniones familiares. Son experiencias que tal vez en su momento parecían parte de la rutina, pero cuando uno vive lejos empieza a entender cuánto significaban.

Y lo bonito es que no tenemos que dejar esas costumbres atrás solo porque ahora vivimos en Estados Unidos. Muchos chapines buscan maneras de celebrar Guatemala desde donde están. Algunos cocinan una receta que aprendieron de su mamá, otros escuchan música guatemalteca, decoran su casa con los colores de nuestra bandera o se reúnen con otros paisanos para compartir una comida y recordar aquellas celebraciones que vivieron de patojos. Son pequeños actos, pero todos tienen algo en común: nos ayudan a mantener viva nuestra identidad. 

La comida, por ejemplo, tiene un lugar especial en todo esto. Hay sabores que no solo alimentan, sino que cuentan historias. Un dulce típico puede recordarnos una visita al mercado, un producto que usaba la abuela puede llevarnos de regreso a nuestra infancia y una comida que compartimos en familia puede hacer que una reunión en Estados Unidos se sienta un poquito más como estar en Guatemala. Si vivís en Estados Unidos y querés tener cerca esos sabores y productos que te conectan con Centroamérica, en Hecho en Centroamérica podés encontrar opciones pensadas justamente para quienes quieren disfrutar productos guatemaltecos y centroamericanos sin tener que estar físicamente en Guatemala. Esta sección es para vos, migrante que vive en Estados Unidos y quiere recibir sus productos allá, hasta la puerta de su casa. 

Pero nuestra identidad tampoco está únicamente en lo que comemos. Está en cómo hablamos, en las palabras que seguimos usando, en las historias que contamos y hasta en las cosas que enseñamos a nuestros hijos. Para quienes han formado una familia en Estados Unidos, mantener ese vínculo puede convertirse en una forma muy especial de transmitirles de dónde vienen sus papás. Quizá tus hijos nacieron allá, pero conocen el nombre del pueblo donde creciste, saben qué comida preparaba la abuela o reconocen una canción guatemalteca porque la escucharon en casa. De esa manera, Guatemala también crece con ellos.

Y cuando hablamos de mantener los vínculos, la familia que está en Guatemala ocupa un lugar enorme. Porque celebrar nuestra identidad desde Estados Unidos también puede significar recordar a quienes siguen allá. Durante estas fechas quizá te den ganas de llamar a tus papás, preguntarles cómo están celebrando, recordar alguna anécdota familiar o simplemente hacerles saber que los tenés presentes. A veces una llamada puede alegrarles el día, pero otras veces queremos hacer algo más. 

Tal vez querés mandar un detalle para tu mamá, algo útil para la casa, un regalo para alguien de la familia o un producto que sabés que necesitan. En esos momentos, Chapinísima puede convertirse en ese puente entre lo que querés hacer por los tuyos y la distancia que existe entre ambos países. Desde el resto de Chapinísima podés comprar productos y servicios desde Estados Unidos para que tu familia los reciba en cualquier parte de Guatemala, de manera segura y confiable, sin tener que enfrentarte a trámites extensos para hacer llegar ese detalle. 

Porque una cosa es decir “te extraño” y otra es encontrar una manera de estar presente. Y eso no siempre significa mandar algo grande. Puede ser un detalle para los abuelos, algo para el hogar, un regalo para un hermano o simplemente algo que sabés que hará sentir especial a esa persona. Lo importante es el significado que tiene detrás: “Estoy lejos, pero sigo pendiente de vos”. 

También está esa parte de nuestra identidad que aparece cuando nos encontramos con otros guatemaltecos. ¿No te ha pasado que escuchás a alguien hablar con acento chapín en una tienda, en el trabajo o por la calle y automáticamente sentís cierta confianza? Hay algo especial en reconocer a alguien que viene de un lugar parecido al nuestro. De repente aparecen conversaciones sobre Guatemala, sobre comida, sobre el pueblo de donde viene la familia o sobre aquel lugar que ambos conocen. Es como encontrar un pedacito de casa en un país enorme. 

Las comunidades guatemaltecas en Estados Unidos han creado precisamente eso: espacios donde nuestras costumbres pueden seguir presentes. Restaurantes, tiendas, celebraciones, reuniones familiares, actividades culturales y encuentros entre paisanos hacen que nuestra cultura siga teniendo un lugar, incluso lejos de Guatemala. Y cada persona que comparte una tradición, prepara una receta, escucha marimba o le enseña una palabra chapina a sus hijos está aportando un poquito para que esas raíces no se pierdan. 

Por eso, cuando llega septiembre, no se trata únicamente de recordar la Independencia de Guatemala. También es una buena oportunidad para preguntarnos qué cosas de nuestro país seguimos llevando con nosotros. Tal vez es la manera de celebrar, la comida que preparás, las historias que contás, la música que escuchás o esa costumbre familiar que no has dejado desaparecer. Cada quien lleva su propia versión de Guatemala, construida a partir de sus recuerdos y de las personas que forman parte de su historia. 

Y si este mes sentís más fuerte las ganas de acercarte a los tuyos, aprovechá esa emoción para hacer algo que te conecte con ellos. Podés compartir una comida, hacer una videollamada, recordar una tradición o sorprender a tu familia con algo que puedan recibir en Guatemala. En Chapinísima estamos para ayudarte a convertir ese cariño en una acción, haciendo posible que productos y servicios que comprás desde Estados Unidos lleguen a tus seres queridos en toda Guatemala de forma segura, confiable y sin procesos complicados. 

Yo, Meches, creo que esa es una de las cosas más bonitas de ser migrante: descubrir que estar lejos no significa dejar de pertenecer. Guatemala puede estar en nuestra mesa, en nuestra música, en nuestras palabras, en las historias que les contamos a nuestros hijos y, sobre todo, en la manera en que seguimos cuidando a nuestra gente. Así que este septiembre celebrá tu identidad a tu manera. Poné una bandera, escuchá una marimba, prepará algo rico, llamá a los tuyos y recordá con orgullo todo eso que te hace decir: “Soy de Guatemala”. 

Porque podemos vivir en Estados Unidos, pero hay una parte de Guatemala que siempre viaja con nosotros. 💙🤍🇬🇹 

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